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34. El ocaso de Pablo Guero

"Pablo, deja de buscarme. Por fin he recuperado mi vida. No me llames egoísta, porque es la primera vez que pienso un poco en mí. Cuando tenga un rato libre, te buscaré y podremos hablarlo online en SL: yo te diré hora y lugar. Dale un beso a los niños."



Ese es el comentario que dejó Melinda en mi último post. Pero a día de hoy todavía no ha contactado conmigo. Sigo ejerciendo de padre como puedo, pero los niños no paran de preguntar por su madre, que cuándo va a volver, que si ya no les quiere.



-Pilar, Diego, mamá está en un viaje muy importante, y en cuanto solucione sus asuntos, volverá con nosotros -les intento consolar-.



La apatía se está apoderando de mí, ya casi no tengo ganas de bloguear. Tampoco tengo tiempo de hacerlo. Ni siquiera tengo tiempo de visitar a mi dr. Fon para que me ayude en el bache que estoy pasando. Los niños consumen casi todo mi tiempo; lo poco que me queda lo invierto en localizar a Melinda por el mundo virtual de SL, así que ni siquiera tengo un momento para buscar trabajo.



-Pablo -me dice Matías-, en el peor de los casos, el juez puede privar a Melinda de la propiedad de la casa, para que la puedas vender, y buscar algo más modesto. Con eso tendrás fondos para pagar incluso la Universidad de tus hijos.



No sé.... ¿Y por qué todo me sale tan mal? Tengo la impresión de que me hundo. Al mismo tiempo oigo a mi alrededor a los que ya hablan del Ocaso de la Blogosfera, algo que me deprime aún más después de haber llegado a ser el mejor bloguero del mundo. A esto se une la multa que nos han puesto a la Bloguerita del Medio por obras ilegales. Paula ha decidido buscar un comprador para el local, que le permita a ella pagar la multa y que de paso mejore la jubilación de su tío Tolo. Unos metros más allá, otro punto de encuentro de blogueros y vlogueros, el Bordiú, cierra sus puertas. Para colmo, me han comentado que Enrique Dans ha migrado a Wordpress, dejando atrás a mi amado Blogger.



La pobre Paula está destrozada. Dice que está pensando volverse a Barcelona. Su particular "movida madrileña" está tocando a su fin. Últimamente, cuando se queda de baby-siter con Pixel y Dixel, pasa horas y horas conectada a S.L. Al principio pensaba que me ayudaba en la búsqueda de Melinda, pero estoy convencido de que se está enganchando. Es lo que pasa cuando tu vida real empieza a resultar menos excitante que tu vida virtual.



-Pablo -me dice-, ¿sabes el dinero que he ganado hoy? Nada más y nada menos que $10.000 virtuales.



-¿Y eso para qué sirve?



-Al cambio serían unos 30€. Pero en el mundo virtual es muchísimo dinero. En cuanto ahorre un poco más montaré la Bloguerita del Medio en SL. ¡Allí no me van a poner ninguna multa!

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